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    A la pagina de Izquierda Unida en Villaviciosa de Odón, un movimiento político y social, cuyo objetivo es transformar gradualmente el sistema capitalista en un sistema socialista democrático, fundamentado en los principios de justicia, igualdad, solidaridad y respeto por la naturaleza y organizado conforme un Estado social y democrático de derecho, federal y republicano.

 


Pleno Municipal 27 de Abril de 2012

Sí, el de Abril fue un pleno algo más breve que los últimos a los que hemos asistido. Sí, el de Abril fue un pleno algo más tranquilo también que los anteriores.

Pero, no se confundan, que los ánimos estuvieran más atemperados y los tiempos se redujeran no significa que las actitudes cambiaran ni un ápice, que la tolerancia campara a sus anchas o que las ganas de hacer ciudad, por parte del equipo de gobierno, fueran una constante. No, ni de lejos.

Las actitudes continuaron en su tono despótico y desafiante por parte del primer edil municipal. La negación a toda aquella propuesta que no viniera de sus propias filas, fue la respuesta que como un mantra repitieron sin cesar los miembros del equipo de gobierno y la tolerancia… la tolerancia… ¿quién sabe qué es la tolerancia y tiene un ratito para explicárselo al alcalde? Seguro que con un par de tardes es más que suficiente… ya saben.

Como muestra un botón, en un momento del desarrollo del pleno, el portavoz de Izquierda Unida pronunció una de esas frases que tanto gustan a los periodistas en referencia al equipo de gobierno municipal: “Está claro que ustedes han entrado en la democracia pero no tanto que la democracia haya entrado en ustedes.” Al finalizar la exposición de su propuesta, el alcalde con esa amabilidad que le caracteriza (cuando le caracteriza…) solicitó que entendiendo que se trataba de un juego de palabras, el portavoz de IU retirara esa afirmación que podía herir sensibilidades, a renglón seguido, concejales de su grupo político solicitaron poder hablar “por alusiones” a lo que el alcalde muy democráticamente respondió: “No, no hay alusiones de nadie”. Y aquí paz y después gloria.

Las mociones de la oposición en su mayoría cayeron en saco roto, algunas porque no contaban con el beneplácito de la mayoría popular y otras… otras porque sí contaban con su beneplácito… ya, ya sé que son cosas que no se entienden pero… Lo único que puedo hacer modestamente, es intentar explicarlo en las siguientes crónicas plenarias de Izquierda Unida… a ver si así entre todos podemos llegar a comprender los comportamientos de nuestros políticos que dicen gobernar para la ciudadanía pero que quizás pasan demasiado tiempo, de espaldas precisamente, a la ciudadanía.

Llamazares reprocha a Mato que sus recortes sanitarios son "desalmados" porque "excluyen a los sectores más débiles de la sociedad de su derecho a la salud".

Intervención y réplica íntegras del diputado de Izquierda Unida en su interpelación ante el Pleno del Congreso a la ministra de Sanidad

"Señora ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, yo quería plantearle ante esta Cámara la necesidad de que por parte de su Gobierno, por su parte, se den las explicaciones oportunas en relación a las medidas que ha adoptado su Gobierno en materia sanitaria. Son medidas trascendentales. No nos parecen cuestiones menores, como a veces usted intenta convencer a los ciudadanos. Son medidas, en nuestra opinión, torpes porque alteran el sistema desde el punto de vista sustancial, lo que podríamos denominar los pilares del sistema, para unos resultados muy pequeños o contraproducentes, podríamos decir, en términos sanitarios y en términos económicos. Y es un decreto desalmado: el Decreto 16/2012 es un decreto de exclusión de los sectores más débiles de la sociedad española, de sus derechos sanitarios, de su derecho a la salud.

Pero, señoría, nosotros traemos esta interpelación hoy aquí, en el último minuto, porque usted no se ha dignado comparecer ante esta Cámara para explicar estas medidas hasta que no tenga lugar el debate del decreto; ni ante la Comisión correspondiente. Es decir, no sólo escapa el presidente del Gobierno del control parlamentario, sino que también los ministros parece que tienen urticaria, que tienen alergia al control parlamentario.

Por eso, nos hemos visto obligados a presentar esta interpelación, porque no hemos logrado que usted comparezca en la Comisión correspondiente, en la Comisión de Sanidad y porque, por otra parte, nos parece que este decreto es muy importante. No es un decreto menor, no se equivoque, es un decreto muy importante que va más allá de las minusvaloraciones que normalmente hace cuando le preguntan o cuando hace declaraciones públicas. Recientemente, ha respondido a una pregunta parlamentaria prácticamente como si este decreto fuera un tema menor.

Es una paradoja que considere este decreto una cuestión casi menor y resulta que cuando envían el plan de reformas a la Unión Europea, el primer epígrafe del decreto que ustedes resaltan es el de reforma de la forma de afiliación sanitaria. Es el primero con el que ustedes intentan convencer a la Unión Europea que significa una transformación fundamental del sistema de salud por el cual el ciudadano, por el hecho de serlo, y el residente, por el hecho de serlo, ya no tienen derecho a la salud. Ahora tendrá que ser cotizante a la Seguridad Social o estar cubierto por la Seguridad Social para tener derecho a la salud. Es un cambio trascendental.

Para nosotros es una contrarreforma del sistema sanitario que hemos construido desde la Constitución, la Ley General de Sanidad, la Ley de coordinación del sistema sanitario, que ustedes también promovieron, y la más reciente Ley de Salud Pública, que reconoce también ese derecho a la universalidad de la salud a colectivos minoritarios que todavía no estaban cubiertos. Por lo tanto, señoría, se trata de una decisión muy importante que, en nuestra opinión, no ha tenido el trámite necesario en el Parlamento ni tampoco con la sociedad.

Si ustedes se fijan, no ha habido colectivo relacionado con la sanidad que no haya rechazado el decreto. Todos los colectivos relacionados con la sanidad, por ejemplo, el colectivo de pacientes, los distintos sindicatos y colegios profesionales de la sanidad o las organizaciones sindicales, prácticamente todos han dicho que ustedes no han dialogado con ellos, no se han reunido con ellos. En segundo lugar, que su medida es injusta porque cambia para mal nuestro sistema sanitario. Por tanto, señoría, no han cumplido con ese criterio.

Pero con ser preocupante que ustedes no hayan dialogado, con ser preocupante que esperen al decreto, es aún más preocupante la tramitación que pretenden. ¿Qué es lo que pretenden en la tramitación de este decreto? Espero que nos lo aclare hoy en su comparecencia. Por lo que sabemos, quieren cambiar de manera trascendental el sistema sanitario. Lo quieren hacer a través de un decreto que toca derechos fundamentales de los ciudadanos, título I que no está dentro de las competencias modificables por real decreto, y además lo pretenden hacer sin enmiendas, es decir, sin trámite de proyecto de ley. Esto es, o lo tomas o lo dejas, como las lentejas.

Y luego usted se dedica a hablar en los medios de comunicación, modificando y matizando la ley. Usted no es Romanones, señora ministra. Usted no puede cambiar la ley con el reglamento. Si la ley excluye a los inmigrantes, los inmigrantes sin papeles quedan excluidos de la sanidad pública. Si usted en la ley excluye a los mayores de 26 años que no hayan cotizado, usted excluye a esas personas y no puede modificarlo por reglamento. Si usted no considera discapacitado y, por tanto, con protección, a aquel que tiene una discapacidad menor del 65%, esa persona no tiene protección sanitaria en España. Eso es lo que usted hace en esta ley, y lo hace también con las divorciadas o, mejor dicho -voy a decirlo de forma genérica para que no se moleste nadie-, con los divorciados, que pierden la protección de beneficiario del sistema sanitario. También quedan al margen de este modelo sanitario que ustedes recrean, al margen de una modificación legal de fondo, y lo hacen únicamente a través de un decreto, que diríamos en asturiano ‘ahí va, que te preste’; es decir, con un decreto que prácticamente no tienes ninguna posibilidad de modificar porque se hace a través de un mecanismo que no permite el procedimiento de enmienda.

Por tanto, señora ministra, en primer lugar es un decreto de exclusión de colectivos. Y yo diría que es un decreto desalmado con los colectivos que más sufren la crisis económica, señora ministra, porque si usted hace un repaso de los colectivos que he comentado con anterioridad, prácticamente todos ellos son colectivos en riesgo de exclusión social, a los que deberíamos proteger especialmente en condiciones de crisis. Pues no señor, resulta que no solo no los protegemos sino que además los excluimos del sistema sanitario. En ese sentido es un decreto de exclusión.

En segundo lugar, es un decreto que pone en marcha lo que podemos denominar el ‘impuesto a la enfermedad’, el copago o el repago, aunque usted diga que tenemos copago, o repago, o impuesto a la enfermedad en la farmacia para no tenerlo en la asistencia sanitaria. Yo no sabía que la prestación farmacéutica no era prestación sanitaria, pero veo que hemos innovado y cada vez innovamos más con respecto a la neolengua. En todo caso, usted pone en marcha un sistema de repago y diría algo más: de repago y de adelantamiento de pago por parte de sectores muy débiles de la sociedad.

Un 50% de nuestros pensionistas tiene una capacidad económica mínima y usted no solamente les pone en marcha un mecanismo de impuesto sobre sus enfermedades, que suelen ser varias porque hay comorbilidad sino que, además, pretende que le adelanten al Gobierno lo que luego el Gobierno va a deducir por razones de renta. A mí me parece realmente un escarnio, por decirlo de alguna forma, añadir al repago el adelantamiento por parte de estas personas de esos pagos, que producen un efecto muy negativo en sus rentas.

Por otra parte, en relación con los pacientes crónicos, que están sujetos a medicación, los de la receta del punto negro, han ocultado también convenientemente que han actualizado el precio de esas recetas, han doblado el precio de esas recetas y, en caso de que sean varias, porque también hay comorbilidad en esos pacientes crónicos, van a sufrir un quebranto importante en ese tema.

Y no contentos con ello, señora ministra, este no es sólo un decreto de exclusión, un decreto de repago, también es un decreto que establece, en la lógica que ustedes tienen del cambio del sistema sanitario, un modelo de aseguramiento frente al modelo universal. Es decir, no solamente cambian el derecho universal a la salud o el procedimiento para el derecho universal a la salud -y faltaba algún colectivo profesional todavía, unas 200.000 personas que supondrían unos 100 millones de euros-, sino que además ustedes establecen dentro de ese modelo de aseguramiento que nos vuelve a la ‘movida madrileña’, que nos vuelve a 30 años atrás en el sistema sanitario, distintos niveles de prestaciones: aquellas prestaciones básicas que son financiadas por el sistema sanitario, aquellas prestaciones suplementarias y las prestaciones complementarias.

En primer lugar, habría que decir que toda la demagogia que han hecho sobre la igualdad de prestaciones entre las comunidades autónomas del Estado se difumina en el decreto porque, como es lógico, habrá prestaciones complementarias por parte de aquella comunidad autónoma que se lo pueda permitir, y ustedes lo dicen claramente en el decreto.

Pero lo que más nos preocupa son las prestaciones suplementarias, aquellas prestaciones que son muy importantes y que van a estar sujetas a repago sin límites, como son las prestaciones ortoprotésicas o el transporte sanitario no urgente, que significa una losa para sectores crónicos, para sectores que tienen enfermedad en nuestro país. Por tanto, es una verdadera injusticia por su parte o, yo diría, un desconocimiento palmario del sistema sanitario por parte de su Gobierno.

En definitiva, señora ministra, al calor de un decreto y pretendiendo únicamente un recorte para cumplir con los objetivos de déficit, ustedes ponen en marcha un sistema mixto de financiación de nuestro sistema sanitario, un sistema de financiación diferente del sistema universal por impuestos. Si tienes problemas con los impuestos, mejore la carga impositiva, no cree impuestos sobre la enfermedad.

Además, modifican el sistema cambiando un sistema sanitario público, universal y accesible por un sistema sanitario de seguro que ustedes comunican al Gobierno y a la Unión Europea. Pero en el documento que ustedes presentan, prácticamente nada para los ahorros, porque los ahorros del sistema sanitario son con las empresas farmacéuticas, con la gran tecnología sanitaria, con las mutuas y con los seguros, y ahí ustedes, como se trata de los fuertes, ni se atreven a tocar, ni se atreven. Tocan ustedes a los débiles, a los crónicos, a los pensionistas, a los discapacitados, pero no tocan a los fuertes, con lo cual no solamente la medida es injusta, sino que además es ineficaz desde el punto de vista presupuestario y del ahorro.

Termino, señora ministra. Lo que más me preocupa de todo esto es que ustedes se cargan el Pacto por la Sanidad, se lo cargan directamente porque si ustedes cambian el sistema sanitario unilateralmente y no permiten las enmiendas de los grupos parlamentarios, ¿qué vamos a hacer los grupos parlamentarios en la comisión del pacto? Convidados de piedra es lo que propone usted en la comisión del pacto y algunos no somos convidados de piedra. Muchas gracias."

Réplica de Gaspar Llamazares:

"Gracias, señor presidente. Señora ministra, salvo esa proclamación a favor de la sanidad pública, universal y gratuita no ha dado usted prácticamente ningún dato con respecto a la denuncia que he hecho en nombre de La Izquierda Plural de que esta reforma es trascendental, que es una contrarreforma del sistema sanitario para convertir un sistema sanitario universal en un sistema de seguro.

Se ha referido usted para decirme que no es verdad esta afirmación al Boletín Oficial del Estado, que seguramente -según usted- no me he leído. Debe estar subrayado por mi asesor. No tenemos tantos asesores, señoría, eso lo pueden hacer otros grupos parlamentarios o el Gobierno. Me lo he leído y, como me lo he leído, le voy a leer lo que dice en su artículo 3.1: ‘La asistencia sanitaria en España con cargo a fondos públicos a través del Sistema Nacional de Salud se garantizará a aquellas personas que ostenten la condición de asegurado’. No a los ciudadanos españoles, sino a aquellos que ostenten la condición de asegurado, que son una parte de los ciudadanos.

Y usted no aclara eso que acaba de decir de la tarjeta individual a los excluidos. ¿Qué tarjeta individual a los mayores de 26 años, si usted los excluye del decreto? ¿Qué tarjeta individual a los inmigrantes sin papeles, si usted los excluye del decreto? ¿Qué tarjeta individual a los discapacitados con menos del 65% de discapacidad, si usted los excluye del decreto? ¿Qué tarjeta individual? ¿Cómo va usted a modificar la ley a través de un reglamento? ¿Me lo puede decir? Usted no es Romanones, se lo vuelvo a repetir, no puede modificar la ley a través de reglamentos. Usted tiene que atenerse a su propia ley, y si tiene esa voluntad que dice, permítanos, mediante un proyecto de ley, enmendar esta ley. Muchos colectivos le han dicho que están preocupados por esta ley. Si usted lo tiene claro, me gustaría que todos los demás lo tuviéramos claro, que también estos colectivos puedan tenerlo claro y no estar en esa situación de desprotección.

Segundo, insostenible. Han llegado ustedes y, como Adán, o como Eva, resulta que ha llegado la solución al sistema sanitario. En primer lugar, el sistema sanitario no tiene un déficit de 16.000 millones, no es verdad, tiene una deuda acumulada de 16.000 millones, que no es lo mismo, en un presupuesto que sube de 60.000 millones. Por favor, un poco de seriedad cuando hablamos -también económicamente- de un sistema sanitario de los más fiables y viables del mundo, y de los más eficientes.

Por tanto, no digamos esas cosas, el sistema sanitario no estaba en peligro de viabilidad, el sistema sanitario requiere mejoras, pero desde luego no estas. Porque afirmo que las medidas que usted toma, tanto en repagos, como en exclusiones, como en modificaciones del sistema sanitario, no van a significar los ahorros que ustedes proclaman, no van a significar esos ahorros.

Hace usted referencia a la valoración del Tribunal de Cuentas; yo la he leído y le digo que desde esa decisión del Tribunal de Cuentas han ocurrido dos cosas importantes: primero, que ha habido una directiva europea que le reconoce a España que se pueden y se deben producir esos pagos y, segundo, que las comunidades autónomas empiezan a gestionar esa deuda con las personas extranjeras. Porque ese era un problema de gestión, no era un problema legal; era un problema de gestión sanitaria, de gestión económica que no se había hecho porque tampoco había una cobertura como hay ahora a través de la directiva europea.

Voy a terminar, señoría, poniéndole cara a sus medidas. Me ha mandado un escrito una organización, que no voy a decir que sea de mi tendencia política, es un colectivo de jesuitas, y me dan nombres de personas: S.C., de Marruecos, sin papeles, en proceso de desintoxicación y pendiente de entrar en la comunidad terapéutica, se quedará sin nada; argentino, J.L.S., sin papeles, problemas cardíacos, no podrá tener medicación; argelino, T.B., sin papeles, enfermedad renal, diálisis tres veces a la semana, ¿qué hará?, ¿se le cobrará el transporte sanitario, el transporte no urgente? ¿Qué hay para estos colectivos?

Termino. Un colectivo muy importante, CERMI, la representación de la discapacidad de este país, les dice a ustedes que por favor abran el periodo de enmiendas y nos permitan modificar medidas que excluyen a los más débiles. Yo le digo, señora ministra, que lo haga por el bien de los ciudadanos y por el bien de un buen sistema sanitario, que tiene problemas, pero que con sus medidas ustedes no los solucionan. Muchas gracias."

IU denuncia las pésimas condiciones laborales del personal del Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles

La secretaria de Salud y Bienestar Social de IUCM, Teresa Fernández, ha denunciado hoy las "pésimas condiciones laborales" del personal del Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles, gestionado por Capio Sanidad, “condiciones que repercuten negativamente en la calidad del servicio”.

Fernández ha afirmado que este hospital cuenta con “personal no sanitario con una jornada rotatoria de lunes a domingo, festivos incluidos, en turnos de mañana, tarde y noche”. En este sentido, ha señalado que “se están dando casos de personas que tienen que estar en su puesto de trabajo turnos de 12 horas, con media hora para comer que se descuenta del cómputo semanal a pesar de tratarse de jornada continua, no respetándose en ocasiones el tiempo mínimo de descanso entre el fin de una jornada y el inicio de la siguiente, lo que contraviene manifiestamente la legislación española y las directivas europeas en materia de tiempo de trabajo y descanso laboral”.

“Por si no fuera suficiente, a estos trabajadores y trabajadoras se les aplica el Convenio de Oficinas y Despachos de Madrid con salarios en torno a 700 euros líquidos mensuales, lo que supone hasta 150 euros de diferencia con el salario del personal equivalente de otros hospitales madrileños, como el de Valdemoro”.

Para la dirigente de IU, “la situación en el servicio de urgencias no es menos alarmante. De los 78 puestos programados, es habitual encontrarse con un médico, una enfermera y una auxiliar administrativa. En el caso de los auxiliares, mediante compromiso de Capio Sanidad, debían recibir una formación específica para su puesto de trabajo que se ha limitado a la entrega de un manual”. La situación es tal, que dada la poca garantía de poder ofrecer un servicio de calidad, existe una ambulancia del SERMAS para trasladar a aquellos pacientes graves que no puedan atender adecuadamente en el Hospital”.

Por último, Fernández denuncia que “el gerente del Hospital, califica a los pacientes de 'clientes', ya que es plenamente consciente de que al estar privatizado el servicio, sus ingresos dependen notablemente del número de pacientes que atienda el Hospital. Para no mermar esas cifras, el Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles no exigen como requisito a la hora de aceptar pacientes que, tal y como establece el sistema de libre elección de médicos, los pacientes hagan constar los cambios de médicos por escrito”.

Por ello, la responsable de sanidad de IU ha dado traslado de esta situación al Grupo Parlamentario de IU-LV en la Asamblea de Madrid, con el fin de que la Consejería de explicaciones en la Asamblea de Madrid.

Capio Sanidad, empresa de origen sueco y participada por la firma de capital riesgo CVC Capital Partners, gestiona diversos hospitales en la Comunidad de Madrid, Extremadura, Catalunya y Castilla-La Mancha. Concretamente, recibirá 100 millones de euros anuales de la Comunidad de Madrid durante 30 años para emplear a 1.053 personas.

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