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Llamazares
reprocha a Mato que sus recortes sanitarios
son "desalmados" porque "excluyen
a los sectores más débiles
de la sociedad de su derecho a la salud".
Intervención
y réplica íntegras del diputado
de Izquierda Unida en su interpelación
ante el Pleno del Congreso a la ministra
de Sanidad
"Señora ministra de Sanidad,
Política Social e Igualdad, yo quería
plantearle ante esta Cámara la necesidad
de que por parte de su Gobierno, por su
parte, se den las explicaciones oportunas
en relación a las medidas que ha
adoptado su Gobierno en materia sanitaria.
Son medidas trascendentales. No nos parecen
cuestiones menores, como a veces usted intenta
convencer a los ciudadanos. Son medidas,
en nuestra opinión, torpes porque
alteran el sistema desde el punto de vista
sustancial, lo que podríamos denominar
los pilares del sistema, para unos resultados
muy pequeños o contraproducentes,
podríamos decir, en términos
sanitarios y en términos económicos.
Y es un decreto desalmado: el Decreto 16/2012
es un decreto de exclusión de los
sectores más débiles de la
sociedad española, de sus derechos
sanitarios, de su derecho a la salud.
Pero, señoría, nosotros traemos
esta interpelación hoy aquí,
en el último minuto, porque usted
no se ha dignado comparecer ante esta Cámara
para explicar estas medidas hasta que no
tenga lugar el debate del decreto; ni ante
la Comisión correspondiente. Es decir,
no sólo escapa el presidente del
Gobierno del control parlamentario, sino
que también los ministros parece
que tienen urticaria, que tienen alergia
al control parlamentario.
Por eso, nos hemos visto obligados a presentar
esta interpelación, porque no hemos
logrado que usted comparezca en la Comisión
correspondiente, en la Comisión de
Sanidad y porque, por otra parte, nos parece
que este decreto es muy importante. No es
un decreto menor, no se equivoque, es un
decreto muy importante que va más
allá de las minusvaloraciones que
normalmente hace cuando le preguntan o cuando
hace declaraciones públicas. Recientemente,
ha respondido a una pregunta parlamentaria
prácticamente como si este decreto
fuera un tema menor.
Es una paradoja que considere este decreto
una cuestión casi menor y resulta
que cuando envían el plan de reformas
a la Unión Europea, el primer epígrafe
del decreto que ustedes resaltan es el de
reforma de la forma de afiliación
sanitaria. Es el primero con el que ustedes
intentan convencer a la Unión Europea
que significa una transformación
fundamental del sistema de salud por el
cual el ciudadano, por el hecho de serlo,
y el residente, por el hecho de serlo, ya
no tienen derecho a la salud. Ahora tendrá
que ser cotizante a la Seguridad Social
o estar cubierto por la Seguridad Social
para tener derecho a la salud. Es un cambio
trascendental.
Para nosotros es una contrarreforma del
sistema sanitario que hemos construido desde
la Constitución, la Ley General de
Sanidad, la Ley de coordinación del
sistema sanitario, que ustedes también
promovieron, y la más reciente Ley
de Salud Pública, que reconoce también
ese derecho a la universalidad de la salud
a colectivos minoritarios que todavía
no estaban cubiertos. Por lo tanto, señoría,
se trata de una decisión muy importante
que, en nuestra opinión, no ha tenido
el trámite necesario en el Parlamento
ni tampoco con la sociedad.
Si ustedes se fijan, no ha habido colectivo
relacionado con la sanidad que no haya rechazado
el decreto. Todos los colectivos relacionados
con la sanidad, por ejemplo, el colectivo
de pacientes, los distintos sindicatos y
colegios profesionales de la sanidad o las
organizaciones sindicales, prácticamente
todos han dicho que ustedes no han dialogado
con ellos, no se han reunido con ellos.
En segundo lugar, que su medida es injusta
porque cambia para mal nuestro sistema sanitario.
Por tanto, señoría, no han
cumplido con ese criterio.
Pero con ser preocupante que ustedes no
hayan dialogado, con ser preocupante que
esperen al decreto, es aún más
preocupante la tramitación que pretenden.
¿Qué es lo que pretenden en
la tramitación de este decreto? Espero
que nos lo aclare hoy en su comparecencia.
Por lo que sabemos, quieren cambiar de manera
trascendental el sistema sanitario. Lo quieren
hacer a través de un decreto que
toca derechos fundamentales de los ciudadanos,
título I que no está dentro
de las competencias modificables por real
decreto, y además lo pretenden hacer
sin enmiendas, es decir, sin trámite
de proyecto de ley. Esto es, o lo tomas
o lo dejas, como las lentejas.
Y luego usted se dedica a hablar en los
medios de comunicación, modificando
y matizando la ley. Usted no es Romanones,
señora ministra. Usted no puede cambiar
la ley con el reglamento. Si la ley excluye
a los inmigrantes, los inmigrantes sin papeles
quedan excluidos de la sanidad pública.
Si usted en la ley excluye a los mayores
de 26 años que no hayan cotizado,
usted excluye a esas personas y no puede
modificarlo por reglamento. Si usted no
considera discapacitado y, por tanto, con
protección, a aquel que tiene una
discapacidad menor del 65%, esa persona
no tiene protección sanitaria en
España. Eso es lo que usted hace
en esta ley, y lo hace también con
las divorciadas o, mejor dicho -voy a decirlo
de forma genérica para que no se
moleste nadie-, con los divorciados, que
pierden la protección de beneficiario
del sistema sanitario. También quedan
al margen de este modelo sanitario que ustedes
recrean, al margen de una modificación
legal de fondo, y lo hacen únicamente
a través de un decreto, que diríamos
en asturiano ahí va, que te
preste; es decir, con un decreto que
prácticamente no tienes ninguna posibilidad
de modificar porque se hace a través
de un mecanismo que no permite el procedimiento
de enmienda.
Por tanto, señora ministra, en primer
lugar es un decreto de exclusión
de colectivos. Y yo diría que es
un decreto desalmado con los colectivos
que más sufren la crisis económica,
señora ministra, porque si usted
hace un repaso de los colectivos que he
comentado con anterioridad, prácticamente
todos ellos son colectivos en riesgo de
exclusión social, a los que deberíamos
proteger especialmente en condiciones de
crisis. Pues no señor, resulta que
no solo no los protegemos sino que además
los excluimos del sistema sanitario. En
ese sentido es un decreto de exclusión.
En segundo lugar, es un decreto que pone
en marcha lo que podemos denominar el impuesto
a la enfermedad, el copago o el repago,
aunque usted diga que tenemos copago, o
repago, o impuesto a la enfermedad en la
farmacia para no tenerlo en la asistencia
sanitaria. Yo no sabía que la prestación
farmacéutica no era prestación
sanitaria, pero veo que hemos innovado y
cada vez innovamos más con respecto
a la neolengua. En todo caso, usted pone
en marcha un sistema de repago y diría
algo más: de repago y de adelantamiento
de pago por parte de sectores muy débiles
de la sociedad.
Un 50% de nuestros pensionistas tiene una
capacidad económica mínima
y usted no solamente les pone en marcha
un mecanismo de impuesto sobre sus enfermedades,
que suelen ser varias porque hay comorbilidad
sino que, además, pretende que le
adelanten al Gobierno lo que luego el Gobierno
va a deducir por razones de renta. A mí
me parece realmente un escarnio, por decirlo
de alguna forma, añadir al repago
el adelantamiento por parte de estas personas
de esos pagos, que producen un efecto muy
negativo en sus rentas.
Por otra parte, en relación con
los pacientes crónicos, que están
sujetos a medicación, los de la receta
del punto negro, han ocultado también
convenientemente que han actualizado el
precio de esas recetas, han doblado el precio
de esas recetas y, en caso de que sean varias,
porque también hay comorbilidad en
esos pacientes crónicos, van a sufrir
un quebranto importante en ese tema.
Y no contentos con ello, señora
ministra, este no es sólo un decreto
de exclusión, un decreto de repago,
también es un decreto que establece,
en la lógica que ustedes tienen del
cambio del sistema sanitario, un modelo
de aseguramiento frente al modelo universal.
Es decir, no solamente cambian el derecho
universal a la salud o el procedimiento
para el derecho universal a la salud -y
faltaba algún colectivo profesional
todavía, unas 200.000 personas que
supondrían unos 100 millones de euros-,
sino que además ustedes establecen
dentro de ese modelo de aseguramiento que
nos vuelve a la movida madrileña,
que nos vuelve a 30 años atrás
en el sistema sanitario, distintos niveles
de prestaciones: aquellas prestaciones básicas
que son financiadas por el sistema sanitario,
aquellas prestaciones suplementarias y las
prestaciones complementarias.
En primer lugar, habría que decir
que toda la demagogia que han hecho sobre
la igualdad de prestaciones entre las comunidades
autónomas del Estado se difumina
en el decreto porque, como es lógico,
habrá prestaciones complementarias
por parte de aquella comunidad autónoma
que se lo pueda permitir, y ustedes lo dicen
claramente en el decreto.
Pero lo que más nos preocupa son
las prestaciones suplementarias, aquellas
prestaciones que son muy importantes y que
van a estar sujetas a repago sin límites,
como son las prestaciones ortoprotésicas
o el transporte sanitario no urgente, que
significa una losa para sectores crónicos,
para sectores que tienen enfermedad en nuestro
país. Por tanto, es una verdadera
injusticia por su parte o, yo diría,
un desconocimiento palmario del sistema
sanitario por parte de su Gobierno.
En definitiva, señora ministra,
al calor de un decreto y pretendiendo únicamente
un recorte para cumplir con los objetivos
de déficit, ustedes ponen en marcha
un sistema mixto de financiación
de nuestro sistema sanitario, un sistema
de financiación diferente del sistema
universal por impuestos. Si tienes problemas
con los impuestos, mejore la carga impositiva,
no cree impuestos sobre la enfermedad.
Además, modifican el sistema cambiando
un sistema sanitario público, universal
y accesible por un sistema sanitario de
seguro que ustedes comunican al Gobierno
y a la Unión Europea. Pero en el
documento que ustedes presentan, prácticamente
nada para los ahorros, porque los ahorros
del sistema sanitario son con las empresas
farmacéuticas, con la gran tecnología
sanitaria, con las mutuas y con los seguros,
y ahí ustedes, como se trata de los
fuertes, ni se atreven a tocar, ni se atreven.
Tocan ustedes a los débiles, a los
crónicos, a los pensionistas, a los
discapacitados, pero no tocan a los fuertes,
con lo cual no solamente la medida es injusta,
sino que además es ineficaz desde
el punto de vista presupuestario y del ahorro.
Termino, señora ministra. Lo que
más me preocupa de todo esto es que
ustedes se cargan el Pacto por la Sanidad,
se lo cargan directamente porque si ustedes
cambian el sistema sanitario unilateralmente
y no permiten las enmiendas de los grupos
parlamentarios, ¿qué vamos
a hacer los grupos parlamentarios en la
comisión del pacto? Convidados de
piedra es lo que propone usted en la comisión
del pacto y algunos no somos convidados
de piedra. Muchas gracias."
Réplica de Gaspar Llamazares:
"Gracias, señor presidente.
Señora ministra, salvo esa proclamación
a favor de la sanidad pública, universal
y gratuita no ha dado usted prácticamente
ningún dato con respecto a la denuncia
que he hecho en nombre de La Izquierda Plural
de que esta reforma es trascendental, que
es una contrarreforma del sistema sanitario
para convertir un sistema sanitario universal
en un sistema de seguro.
Se ha referido usted para decirme que no
es verdad esta afirmación al Boletín
Oficial del Estado, que seguramente -según
usted- no me he leído. Debe estar
subrayado por mi asesor. No tenemos tantos
asesores, señoría, eso lo
pueden hacer otros grupos parlamentarios
o el Gobierno. Me lo he leído y,
como me lo he leído, le voy a leer
lo que dice en su artículo 3.1: La
asistencia sanitaria en España con
cargo a fondos públicos a través
del Sistema Nacional de Salud se garantizará
a aquellas personas que ostenten la condición
de asegurado. No a los ciudadanos
españoles, sino a aquellos que ostenten
la condición de asegurado, que son
una parte de los ciudadanos.
Y usted no aclara eso que acaba de decir
de la tarjeta individual a los excluidos.
¿Qué tarjeta individual a
los mayores de 26 años, si usted
los excluye del decreto? ¿Qué
tarjeta individual a los inmigrantes sin
papeles, si usted los excluye del decreto?
¿Qué tarjeta individual a
los discapacitados con menos del 65% de
discapacidad, si usted los excluye del decreto?
¿Qué tarjeta individual? ¿Cómo
va usted a modificar la ley a través
de un reglamento? ¿Me lo puede decir?
Usted no es Romanones, se lo vuelvo a repetir,
no puede modificar la ley a través
de reglamentos. Usted tiene que atenerse
a su propia ley, y si tiene esa voluntad
que dice, permítanos, mediante un
proyecto de ley, enmendar esta ley. Muchos
colectivos le han dicho que están
preocupados por esta ley. Si usted lo tiene
claro, me gustaría que todos los
demás lo tuviéramos claro,
que también estos colectivos puedan
tenerlo claro y no estar en esa situación
de desprotección.
Segundo, insostenible. Han llegado ustedes
y, como Adán, o como Eva, resulta
que ha llegado la solución al sistema
sanitario. En primer lugar, el sistema sanitario
no tiene un déficit de 16.000 millones,
no es verdad, tiene una deuda acumulada
de 16.000 millones, que no es lo mismo,
en un presupuesto que sube de 60.000 millones.
Por favor, un poco de seriedad cuando hablamos
-también económicamente- de
un sistema sanitario de los más fiables
y viables del mundo, y de los más
eficientes.
Por tanto, no digamos esas cosas, el sistema
sanitario no estaba en peligro de viabilidad,
el sistema sanitario requiere mejoras, pero
desde luego no estas. Porque afirmo que
las medidas que usted toma, tanto en repagos,
como en exclusiones, como en modificaciones
del sistema sanitario, no van a significar
los ahorros que ustedes proclaman, no van
a significar esos ahorros.
Hace usted referencia a la valoración
del Tribunal de Cuentas; yo la he leído
y le digo que desde esa decisión
del Tribunal de Cuentas han ocurrido dos
cosas importantes: primero, que ha habido
una directiva europea que le reconoce a
España que se pueden y se deben producir
esos pagos y, segundo, que las comunidades
autónomas empiezan a gestionar esa
deuda con las personas extranjeras. Porque
ese era un problema de gestión, no
era un problema legal; era un problema de
gestión sanitaria, de gestión
económica que no se había
hecho porque tampoco había una cobertura
como hay ahora a través de la directiva
europea.
Voy a terminar, señoría,
poniéndole cara a sus medidas. Me
ha mandado un escrito una organización,
que no voy a decir que sea de mi tendencia
política, es un colectivo de jesuitas,
y me dan nombres de personas: S.C., de Marruecos,
sin papeles, en proceso de desintoxicación
y pendiente de entrar en la comunidad terapéutica,
se quedará sin nada; argentino, J.L.S.,
sin papeles, problemas cardíacos,
no podrá tener medicación;
argelino, T.B., sin papeles, enfermedad
renal, diálisis tres veces a la semana,
¿qué hará?, ¿se
le cobrará el transporte sanitario,
el transporte no urgente? ¿Qué
hay para estos colectivos?
Termino. Un colectivo muy importante, CERMI,
la representación de la discapacidad
de este país, les dice a ustedes
que por favor abran el periodo de enmiendas
y nos permitan modificar medidas que excluyen
a los más débiles. Yo le digo,
señora ministra, que lo haga por
el bien de los ciudadanos y por el bien
de un buen sistema sanitario, que tiene
problemas, pero que con sus medidas ustedes
no los solucionan. Muchas gracias."
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